O todos o nada (Versión nocturna)

Tengo un fallo. Lo llevo arrastrando años y años. Por muy bien que quedes con la gente al final se quema conmigo y cuando me doy cuenta suele ser tarde.

No tengo la capacidad de mandar a la mierda a quien me cae mal o me hace daño. Simplemente le sigo la corriente y intento quedar bien con esa gente y al final me pasa lo de siempre. Que acabo solo en casa, viendo series como un gilipollas.

Y el caso que tantos años, tanta noche y no aprendo lo esencial. Cuando te toreen, pasa de ellos. No, sigo en mis trece de quedar bien con todo el mundo hasta con quien no se lo merece por las cosas que me dice o que me hace y al final siempre acabo igual. Viendo series y jugando a la consola en mi casa. Triste pero es así.

¿Y que tengo que hacer? Pues hacer caso a la gente que de verdad me aprecia. Porque, yo como gilipollas funcional, hago caso a la gente que me desprecia o me hace daño en vez de a la que debo.

Pero vamos, mi punto de inflexión comienza aquí. ESTOY HARTO. Y algún día debía explotar. Este es el momento.

Lo bueno que tiene ver series en casa los fines de semana es que te dan para reflexionar de “¿ A que coño juegas?”.

Por eso ya he tomado la determinación de que no me toreen más. Pasar y seguir mi vida. Seré más feliz, y no me comeré tanto la cabeza con estas historias en el blog.

Escuchando: Hablando en plata – Asesinato en el Din A4