In the ghetto
Posted by Sharker | Filed under Historias cotidianas, Vida
Yo tengo la facilidad pasmosa de meterme en los peores sitios del mundo mundial, y como no el último que me faltaba era la cárcel. Pero tranquilos, no por méritos propios, sino por algo peor… para currar.
Y he aquí el menda, poniendo aires a las garitas de los funcionarios de prisiones para que no se murieran de calor, pagados por nuestros sueldos, dinero negro incautado en estafas marbellies y demás historias.
Así que el primer día, como la abuelita viendo venir la boca del lobo, iba realmente acojonado. Por una parte, pensaba que iban a tenerlos todos encerraditos, o al menos un estilo televisivo a lo Prison break.
Pero iluso de mí, la cárcel más famosa y de alta seguridad de toda España es un pitote a lo máximo. Los presos como pedro por su casa por los pasillos, mirando en todo momento las herramientas, hablando con nosotros , pidiéndote cosas, etc…
Así que el primer día entre el uruguayo pesado hablando con todo quisqui, los presos merodeando por las herramientas, y yo haciendo el cabra por las escaleras y andamios, lo pasé realmente mal.
Ya al día siguiente, nos metimos a la zona de los zombis, osea a la emferemería. Todos apagados por la droga, vagando sus cuerpos sin prácticamente alma y que solo era activaba por un grito 3 veces al día…. METADONAAAAA. Como si les hubieran puesto un cohete en el culo. Salían despavoridos a por el chute diario, para 10 minutos después, otra vez estar en modo zombi.
Lo de las carreras por la metadona era una mezcla de triste y humor negro, de ver a saco de huesos con sonidos en con una mezcla de chirrío de huesos y esputos producidos por los porros, pegándose por conseguir ser el primero de enchufarse los 10 mililitros de la metadona en cuestión.
Así que al menos el segundo día viendo yonkis, y después una pelea en el módulo de los jóvenes, entre el “chivito” de quito, y un negro como un armario empotrado, estuvo entretenido.
El tercer día fue algo más tenso, ya que donde montábamos, había un grupo de etarras que estaban de reunión. La escena era el cabecilla gritando a los jabatos en vasco, como para seguir alimentando el ego. Además de que luego, nos dieron por el culo todo el rato pidiéndonos silicona, tacos y spm hasta que otro chaval con el que iba les manda a tomar por saco por pesaos.
La verdad que la situación fue algo tensa, además que los carceleros o funcionarios de prisiones, pasaban bastante de nuestro culo y de vigilar lo que teníamos de herramientas. Por lo cual tuvimos que mantener uno ojo en el curro y otro en la herramienta, por si acaso algún listo (que más de uno intentó) se quería llevar algo.
Con todo esto nos encontramos con un patriarca de una familia gitana y con él y 7 familiares en el mismo módulo, “ayudándonos” con el tajo, y a ver si podía mangar algo de cobre, que en cuanto lo vio se le hicieron chirivítas los ojos como si yo veo a Nicole Sheridan en la terraza del vecino en pelota picada.
Ya el último día fue el día más entretenidos de todos. Solo nos dedicamos a colgar las evaporadoras en el patio y desde allí divisamos dos acontecimientos:
– El primero, bien entrada la mañana una riña de dos yonkis de la emfermeria. Visto la riña, ya veo que la cárcel sirve para algo. No llegaron a las navajadas ni a las manos. Solo a las amenazas de muerte y tiros en la cabeza. Para ser dos presos, la conversación fue “civilizada”, dentro de lo que cabe en un cárcel de máxima seguridad.
-El Segundo, fue un intento de escapada de un preso en directo, con ya más de la mitad de la tapia escalada y apunto de saltar la grande. También me impresionó la reacción de la guardia civil, digamos que lo redujeron de forma “amistosa”, a base de una ensalada de ostias, digna de un interrogatorio de las catacumbas de la prisión. Además del la ensalada de ostias que se llegó el colega, 3 mesecitos en la celda de castigo. Solo se puede salir 2 horas al patio, y sin ventanas. Desayuno, comida y cena en la celda. Acogedor para los más malos.
En definitiva, aquello es una mezcla de internado para malos malosos y el cachondeo padre made in spain. Presos de más de 31 nacionalidades, paredes de 35 centímetros de espesor de hormigón armado, y un sentimiento claustrofóbico a más no poder.
Al menos ya puedo decir que he pasado 4 días en la “trena”. Aun así, visto lo que visto procuraré no ser malo en mi vida.
Y como dijo un preso, cuando le dije que no tuviera miedo por pasar debajo de la escalera; Tranquilo,más miedo tengo de estar aquí metido…
2 Respuestas to “In the ghetto”
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hopsor Dijo:
agosto 23rd, 2006 at 18:54que arte joder xD
Me ha gustao esa comparacion con Nicole Sheridan y el momento prison break mu weno tb xD
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Sharker Dijo:
agosto 23rd, 2006 at 19:10Nicole Sheridan on the r00ks. A alcalá-meco lo consideraria como el fox river cañí en plan barato.









