Guia del alcoholismo barato
Posted by Sharker | Filed under Vida, Vida nocturna
Ingredientes para esta guía:
– Principal: No tener vergüenza
– Conocer a mucha gente
– Perderte en la noche
– Que las vísceras todavía funcionen para manejar alcohol después de un mes sin salir en serio
– Tener 1.10 euros para volver a casa en bus
– Andar
Pues el sábado parecía que pintaba mal, no podía quedar con Lorena para salir por ahí, así que ya hace mucho que no salía con japo, mary y las grunchas pues decidí quedar con ellos para salir por la noche.
Después de esperar como una hora que me vinieran a buscar, dado que el volvo für live estaba en el taller y había ganas de alcoholizarme un poco después de tanta ralladura de estudio y demás nos fuimos a casa de karol, que estaban empezando la noche.
Al llegar, la primera escena de la noche, todo mujeres jugando al strip poker excepto un tío, primo de una que ya estaba en pelotas y ellas con toda la ropa. Después de que me tocara en pruebas de cartas, bailar con el de los gallumbos (eso si vestido, y una distancia prudencial), bailar con otro con un globo entre las piernas, fingir un orgasmo de 20 segundos delante de toda la parroquia y besar en el cuello a todas las chicas de la sala, llego el desfile de modelos…



Acto seguido al desfile yo ya iba entonado por 4 cubatas de ron con limón, así que japo cogió el coche y nos fuimos rumbo a maná garito de pachangueo, bailoteo. Después de unos bailoteos y demás, nos fuimos para la ruina, un garito más “Under” de los que me gusta el rollo, pero estar dentro es parecido a meterse en el infierno, y la verdad en la calle se oía también y con una botella de kalimotxo la sensación era la misma pero sin tragar humo.
Estando en la puerta del garito conversando, viendo pasar a gente y saludando a la que conocíamos, vimos como la secreta actuaba desvalijando a todos los porreros que se encontraban a su paso…
Al rato de todo esto, vi que la cosa se estaba apagando estrepitosamente, por lo cual, decidí perderme en la noche a ver que me deparaba. Me despedí de la panda de la puerta y me puse rumbo a otros garitos a ver quien me encontraba.
En todo esto ya llevaba 5 cubatas y cerca de un litro de kali en el cuerpo, lo cual en mi tamaño y nivel de sangre es como para ir un poco contento…
En todo esto rumbo a alguna parte pasé por otro local “Under” de tipo rockero, el barullo y justo cuando pasaba por la puerta me encontré a la higueras y su novio que hacía milenios que no veía, y claro no me conoció de primera instancia, así que me puso una cara de susto de cojones como diciendo ¿Tu quien coño eres?. Es lo que tiene bajar peso y vestirse bien por la noche, que pareces un león a la foca que eras antes…
Bueno pues me reconoció por los ojos, porque según palabras textuales ¿Donde has metido a Pablo?. En fin, les conté un micro resumen de mi vida actual, los métodos de adelgazamiento que había utilizado en 30 segundos, y me metí para dentro a saludar a la pandilla blusera.
Estos iban con una cogorza ya subidilla de todo, dado al numeró de veces de repetición de la palabra “Tío” y del ofrecimiento del kali que tenían entremanos como dando a entender Bebe tu que yo ya voy de sobra servido. Así que como yo soy un hombre que acepta las invitaciones de forma cortés y mi hígado es primo de Bob esponja, allí seguía bebiendo del manjar de cubata de los albañiles mientras me contaban toda su vida en 30 minutos.
Visto ya que se reiteraban las muestras de cariño y las ofrendas al dios del vino, culoinquieto salió de el bar en busca de más gente, y con todo este tanteo y después de pararme al menos dos veces entre el camino, me metí al bocco para ver si estaba la pandilla gamer.
Efectivamente andaban por allí, el mono y zeus rodeados por varias jamelgas alcoholizadas rozándose en todo lo que se pasaba por al lao suya. Estos dos fliparon al verme ya que no esperaban que me pasara por allí, pero la noche se trataba de perderse un poco y yo la verdad que de esta forma me lo estaba pasando de puta madre.
Así que, después que más de una se me rozara con cara de mezcla de salida y alcoholizada, que hablamos de rollo petardil de alguna de las jamelgas y demás, el garito se cerraba…
Por lo cual, me despedí y cogí zapatilla otra vez con destino indefinido nuevamente. Pasé a despedirme de la pandilla blusera que seguían al vino y los dardos, salí del garito y me puse rumbo al can can, pero no había nadie que conociera y encima estaba P-E-T-A-D-O, y después de la experiencia de semanas anteriores de 1 hora para coger algo del ropero, pues pasando.
Así que puse rumbo desconocido otra vez hasta que pillé el bus y para casa, contento de como me había salido la noche y un poco daleado, piensas que a veces uno le gustaría perderse para no encontrarse más…
Los comentarios estan cerrados.









